martes, 17 de mayo de 2011

And The Winners Were....


Ya anuncié tiempo atrás (casi dos meses) que me proponía colaborar en la campaña de ayuda para mantener a flote a Grupo AJEC. Una propuesta con la que pretendía "incitar" a los aficionados y así decidieran aprovechar la oferta de Raúl Gonzálvez, suscribiéndose para obtener descuentos en futuros estrenos y obras ya publicadas.

No conozco las cifras finales, pero todo apunta a que se consiguió alcanzar el objetivo previsto. Y puedo anunciar finalmente que los ganadores de un ejemplar de "El Secreto de los Dioses Olvidados", con una dedicatoria-felicitación del autor, han sido:

Julia Duce Gimeno (Zaragoza)
Pedro Escudero Zumel (Valladolid)
Luis Besa (Segovia)
Víctor Morata (Murcia)
Daniel Pérez Espinosa (Madrid)

Hubiésemos querido hacer este regalo a más suscriptores, pero resultaba imposible. En los próximos días se hará el envío, y espero que todos disfruten del éxito de la iniciativa mientras leen el libro (aunque aún no haya habido un anuncio oficial, creo que se puede ir afirmando que Grupo AJEC continuará con su actividad).

Por mi parte, muchas gracias por haber colaborado a mantener en pie una de las pocas editoriales que apuesta por los artistas noveles y espero que os siga sorprendiendo con cada uno de esos talentos que se atreve a publicar.

lunes, 2 de mayo de 2011

"La Guerra de las Salamandras" de Karel Capek


(Reseña previamente publicada en Melibro)

En 1936, Karel Capek acabó de publicar por entregas su novela “La Guerra de las Salamandras”. Serio candidato al Premio Nobel de Literatura, sin embargo las presiones del Partido Nazi Alemán en contra de su nominación hicieron que esta posibilidad se desvaneciera. ¿La razón? Basta una somera lectura de “La Guerra de las Salamandras” para saber qué impulsó esta inquina del gobierno alemán contra el escritor de origen checo: la sátira de Capek a la filosofía de la superioridad aria debió de escocer mucho en Berlín.

La novela, escrita en pleno apogeo del nazismo, no se limitó a criticar el peligroso ideario de Hitler y compañía. A lo largo de cada página, Capek hace uso (y abuso) del sarcasmo para, sin medias tintas, retratar las incongruencias de la sociedad mundial que le había tocado vivir. En ese sentido, alcanza niveles de surrealismo comparables con “El Napoleón de Notting Hill”.

La trama de la obra se resume con facilidad: el capitán de un barco mercante descubre (accidentalmente) la existencia de anfibios inteligentes, con lo que traba profundos lazos de interdependencia: ellos le proporcionan perlas y él les provee de herramientas (amén de los rudimentos de la civilización). Con el paso del tiempo estas “salamandras” pasarán a ser obreros-esclavos a lo largo y ancho del mundo, adquiriendo en el proceso conocimientos de todo tipo. Y cuando estalle el conflicto entre humanos y salamandras, los primeros descubrirán aterrados que han estado desdeñando una terrible amenaza.

Personalmente, me resulta curioso que el creador del término “robot” (del checo “robota”, trabajador) sea también el autor de un libro que acumula muchos de los tópicos sobre los conflictos con las Inteligencias Artificiales, a pesar de que las salamandras no sean técnicamente máquinas en rebeldía (a saber: mano de obra inteligente que es considerada no-humana, comprada y vendida como mercadería; la discusión de sus derechos comparados con los humanos; el uso de ese colectivo como fuerzas militares que luego se vuelven contra sus “amos”; la aplicación de la represión contra la humanidad según la lógica más fría…)

Aún así, el valor principal de esta novela radica en la forma de presentar un supuesto ficticio y desarrollarlo hasta el absurdo. Pero un absurdo fundamentado en la capacidad de la humanidad para moverse bajo los principios del individualismo, y en el cual se considera a las naciones como individuos, representándolos tal y como se comportaban en el incipiente siglo XX: cada una de las potencias mundiales reacciona ante la aparición de las salamandras según su idiosincrasia “natural”. Capek hace sangre una y otra vez con ese mundo industrial y mercantilista, que trata a la nueva especie con el típico paternalismo imperialista de los europeos con negros o chinos, sin contenerse a la hora de imaginar las circunstancias en que se explotaría a las salamandras (digno de mención es el apartado en el que relata los experimentos científicos a los cuales serían sometidas), siempre bajo ese distorsionado prisma denominado “el trato civilizado” que oculta el “todo vale” con el cual se abona el camino del progreso económico. Pero que, en este caso, está alimentando su propia destrucción.

Y finalmente, embebida de ese discurso hipócrita, la rebelión de las salamandras se alzará apoyada en los más fríos valores de la raza que los sometió.


viernes, 15 de abril de 2011

Motivos de Preocupación


Al parecer, este primer trimestre de 2011 se ha propuesto darnos una clase de humildad a los aficionados a la cifi y la fantasía. Primero fue el shock de enfrentarnos a la llamada de socorro de Grupo AJEC. De la noche a la mañana, el terror de que una de las pocas editoriales capaces de apostar por autores noveles pudiera desaparecer me ha tenido (y sigue así) en vilo. Por suerte, gracias al apoyo de autores y lectores, es probable que la amenaza se desvanezca (aunque AJEC seguirá tocada hasta que las causas de sus problemas no desaparezcan por completo).

Por otra parte, se está produciendo un extraño caso en otra editorial que podría demostrar hasta dónde están llegando las dificultades dentro del género de ficción. Se trata de Alamut, responsable de la publicación de la saga de Geralt de Rivia. Durante meses he leído en algún foro el interés de los aficionados por la última saga que estaba publicando: "Las Monarquías de Dios", comentando las ganas que tenían de ver nuevos ejemplares traducidos, incluso reconociendo la premura con la que estaban apareciendo los primeros volúmenes.

¿Y qué ocurre ahora? Alamut ha lanzado una campaña de suscripción para los libros que aún restan por publicar. En total, requieren un mínimo de 150 suscriptores para que la saga no se detenga en el segundo libro. Y la editorial ha explicado las razones de esta decisión: recibió una advertencia por parte de la distribuidora sobre "futuros problemas" para colocar los libros en los puntos de venta más importantes. Al parecer, si el título no convence a los responsables de las grandes superficies, no le encuentran sitio. Y para que les convenza, debe haber un público ansioso por comprarlo.

Lo cierto es que "Las Monarquías de Dios" ha sido un bestseller en Inglaterra y los USA pero, visto lo visto, no va a seguir ese camino en España. No voy a entrar en los "aires de revancha" que se han dejado entrever en aficionados de los foros, a colación de la división en dos volúmenes que llevó a cabo la editorial con el último volúmen de Geralt de Rivia: "La Dama del Lago". Sobre todo, porque es imposible saber cuántos de esos lectores de Sapkowski defraudados habrían adquirido la saga de Kearney. Y, al tiempo que no creo que se haya producido un efecto de sabotaje contra la saga por parte de esos aficionados, lo cierto es que la iniciativa parece, a día de hoy, condenada al fracaso.

Quizás el problema esté en mi percepción del actual universo "fandom", al pensar que los actuales lectores de fantasía siguen las novedades editoriales a través de los foros de internet, y que ningún estreno se les escapa. Que una obra con los avales de crítica que acarrea Kearney debería despertar el interés de muchos aficionados. Curiosamente es una saga completa y terminada, sin el lastre de libros aún por publicar como en la superventas "Juego de Tronos", y aún así en los foros hay quien anunciaba que esperaría a la publicación del último volúmen para adquirir la saga completa (no sé si confiando en que la obra iba a publicarse al fin, o sospechando de una debacle como la que se está produciendo ahora). Y llegados a este punto, al pensar en ese número mínimo de suscriptores... ¿a nadie más le parece que debería ser fácil de cubrir? Pues aún no se ha alcanzado el 30%, cuando ya ha pasado el ecuador de dos meses para acogerse a la oferta.

Desanima bastante hacer frente a semejantes hechos. Si un éxito de ventas apoyado por una buena promoción no puede atraer un numero suficiente de lectores como para mantener la regularidad de publicación, el futuro de los noveles parece muy poco halagüeño. ¿Quizá debemos resignarnos los escritores de fantasía y cifi a esas tiradas, aceptando lo que ya es un hecho para las editoriales? ¿O es que el género vuelve al ostracismo literario, salvo clásicos y honrosos ejemplos? Yo espero que no, o que simplemente se trate de otro giro en esta evolución ciega del mundo editorial que aún seguimos ignorando a dónde nos lleva.