lunes, 29 de junio de 2026

El consentimiento, de Vanessa Springora

Aquí estoy, dispuesto a cumplir la promesa que hice en mi anterior publicación, con la reseña de mi última lectura (que vino motivada por el club de lectura en el que participo): la polémica obra auto biográfica de Vanessa Springora, que sirve de testimonio de sus experiencias como adolescente seducida y abusada por un famoso autor en la Francia de los años 80.

Una descripción breve y sucinta de la obra es que se trata de un texto poco extenso, que se lee con facilidad y rapidez, a lo largo del cual la autora describe su situación familiar previa a conocer a Gabriel Matzneff (que en el libro es referido como M) un escritor 36 años mayor que ella, cómo fue seducida por él y acabó teniendo una relación romántica a la que accedió su madre y, por último, describe la degradación de la relación y de ella misma como persona cuando la realidad de la situación la desbordó, así como la aparente obsesión que ha mantenido el susodicho Matzneff por recuperar el trato con ella.




El título de la obra tiene un significado mucho más elevado de lo que podría parecer. El consentimiento constituye un pilón principal en torno al cual se articula no solo la realidad de esa sociedad en la que ocurren estos hechos, sino también la causa principal de auto culpabilidad de la protagonista y de otras víctimas del depredador de adolescentes.  

Y es que, sin restar importancia a la culpabilidad obvia de un depredador sexual que, según sus propias declaraciones, gozaba practicando el sexo con menores (a lo largo de los años publicó múltiples obras en las que se vanagloriaba de estas "hazañas"), la autora habla de cómo en la Francia de esos años existía un debate (que ha llegado hasta nuestros días) alrededor de cómo tratar legalmente las relaciones entre menores y adultos, especialmente porque el país establecía en ese momento los 14 años como la edad a partir de la cual un individuo podía ejercer su consentimiento para tener relaciones sexuales con otra persona. Y, por otro lado, se menciona la importancia de los intelectuales franceses herederos de los movimientos del 68, y de esa mentalidad que se regía por la máxima del "prohibido prohibir", entre los cuales estaba el propio Matzneff (y que promovió en 1977 la publicación de una carta a Le Monde y Libération, respaldada por muchos de estos intelectuales, en la que se solicitaba clemencia con los abusadores y la despenalización de las relaciones sexuales "consentidas" entre adultos y menores). Ese ambiente cultural se refleja en la aptitud que toma el entorno de adultos alrededor de Springora y el propio Matzneff: la madre acaba por aceptar la relación entre ambos cuando la descubre (llegando a escenas kafkianas como la que relata la propia autora, en las que la pareja cenaba junto con la madre con la más absoluta normalidad), y el círculo de amigos del escritor parece no haber hecho nada para evitar que prosiguiera.

La otra vertiente de este eje en el libro es el de la incapacidad de una menor para asimilar el hecho de estar siendo la víctima de lo que está pasando. Springora insiste en cómo su vehemencia a la hora de defender su amor (que provocó la decisión de su madre de permitir la relación) y su determinación al permitir que Matzneff la convierta en su pareja (aún sin saber realmente a dónde la están llevando esas decisiones), se convirtieron en el látigo con el que fustigarse después cuando descubre el terrible escenario en el que se ha metido. Puesto que, como "consentidora", le resultó muy difícil durante años el asimilar que realmente su decisión no había sido tan libre ni tan mesurada como habría debido serlo. Que las palabras de un adulto son capaces de retorcer la percepción de la realidad de un adolescente para que lleve su razonamiento hacia donde quiere dirigirlo. Un proceso que le resultó aún más complicado de superar, puesto que su historia con Matzneff fue hecha pública por él a lo largo de varias publicaciones durante los años posteriores. Obras en las que ella (así como otras de las "afortunadas" jóvenes que logró seducir) siempre fue retratada como una adolescente deseosa de descubrir el sexo con un adulto y cuya incapacidad para aceptar tan "elevado regalo" la hizo adoptar una postura recalcitrante en contra del gran intelectual. Una pesada carga mental que ella misma menciona como culpable de la imposibilidad para tener relaciones sentimentales normales durante la mayor parte de su vida.

En definitiva, El consentimiento constituye una obra de breve extensión pero cuya lectura puede darnos en qué pensar durante mucho tiempo, tanto por el contexto en el que se produjo esta atrocidad como por el hecho de que se produjo en un contexto "legal" (lo cual tampoco es cierto, pues Springora aún no tenía esos 14 años que la ley exigía para considerar que su relación era consentida).  

jueves, 25 de junio de 2026

Disculpas y explicaciones para un nuevo retorno

 

Por desgracia, solo puedo comenzar esta entrada haciendo lo mismo que en la anterior: repasar el tiempo transcurrido desde la última vez que me hice presente en el blog. En esta ocasión, algo menos de dos años. El segundo libro de Monozuki debería haber sido un motivo muy poderoso para compartir noticias con vosotr@s, especialmente por los eventos en los que ha estado presente (Sant Jordi, entre otros...) para que los lectores pudiérais llevaros un ejemplar dedicado y comentar cualquiera de las opiniones que quisiérais compartir conmigo. 


Lamentablemente, el calendario ha ido pasando hojas sin que encontrase una buena motivación para publicar de nuevo en el blog. Y, a las molestias físicas que se habían entrometido en mi capacidad para escribir desde la época del confinamiento, se le unió el año pasado un dolor personal que me golpeó de forma sorpresiva y devastadora. Todo ello combinado con la presión de plantear el final de la saga de Monozuki, de darle un cierre que pueda considerar lo bastante bueno como para que satisfaga a l@s que lleváis todos estos años siguiendo las aventuras de la chica zorro, se han confabulado para impedir que me vea capaz de redactar el tercer libro de la serie.




Dicho todo esto, lo siguiente es una declaración de mis propósitos para los próximos meses: volver a escribir con regularidad, publicando en el blog. Mi época más activa estuvo vinculada a los años en que escribía artículos, y de hecho llegó un momento en que comenzaba redactando el borrador de mis textos para el blog y usaba eso como "calentamiento" para avanzar luego con mis narraciones. Así que voy a poner todo de mi parte para recuperar la rutina y poder volver a ser más productivo.


En primer lugar, intentaré recuperar una de las secciones que más éxito tuvo estos años: mis reseñas sobre los libros que voy leyendo. En los cinco años de parón del blog he descubierto varias lecturas de lo más interesantes que, pensándolo ahora, merecerían que hablase de ellas (aunque no creo que mi opinión, o ni siquiera el blog, vayan a tener relevancia en el éxito que puedan cosechar). Y, además, estoy pensando en publicar también una serie de artículos más introspectivos, centrados en esas obras que conservo en la memoria y que han podido influenciar en mis historias, mi forma de narrar, o mis temas literarios. El tiempo lo dirá y, espero, hable de que he podido cumplir con los propósitos que os he declarado hoy.


Así pues, hasta pronto y perdón, una vez más, por este silencio tan prolongado.

lunes, 12 de agosto de 2024

RETORNOS

 Hace ya casi tres años de la anterior entrada en el blog. Un artículo post pandemia y confinamiento, en un momento en el que la publicación de mi última colección de relatos, Fuera de confort, aún parecía que iba a estar acompañada por la secuela de las aventuras de Monozuki. Una esperanza que no se vió cumplida, como sabréis todos los que habéis seguido mis perfiles en redes sociales.

Es por eso que hoy siento una satisfacción muy especial con este retorno, que confío en que no vaya a ser algo esporádico en el tiempo. Pues no se trata tan solo de reanimar mi faceta como redactor de artículos, un aspecto de la escritura que me supone un reto y una satisfacción con cada texto, sino que vengo con una noticia que podría haberos pasado inadvertida... y es la publicación del segundo libro de la serie dedicada a la chica zorro: Monozuki. La voz de los espíritus. Desde primeros de agosto tenéis ya disponible el libro en la web de Cicely, que ha vuelto a hacer un cariñoso trabajo de edición para entregaros la versión más chula posible.


¿Y qué vais a encontrar en estas nuevas aventuras de la chica zorro? Pues, para empezar por lo más evidente, una historia de mayor longitud. 560 páginas. Y, continuando con lo que es el libro físico en sí, este volumen os ofrece uno de los extras clásicos de la literatura de fantasía: un mapa de esas tierras de El Tigre que eran mencionadas en el primer libro, y que a tantos y tantas os dejó con las ganas de saber más sobre este mundo. Preparaos bien para disfrutar con su aspecto, porque debe ser uno de los mapas más bonitos que se han hecho.

¿Y en su interior? ¿Qué os espera más allá de las líneas del primer capítulo? Pues os vais a encontrar a una Monozuki algo crecida. No tanto como los seis años que han transcurrido desde el primer libro, pero sí os aguarda una chica zorro más adulta. Y por supuesto, también podréis saber sobre el destino de la mayoría de personajes que conocisteis en su anterior aventura. Un elenco del que vamos a descubrir un montón de cosas nuevas, y al cual se van a incorporar nuevos personajes que, espero, os resulten igual de interesantes. Sin olvidarnos del pueblo de Tojinbo, cuya existencia ha cambiado un tanto tras la épica batalla contra las tropas de Maeda

Pero además vamos a viajar. Mucho. Visitaremos lugares que, si no me equivoco, os quedasteis con ganas de "poder ver" en el libro anterior, y también llegaremos hasta otros sitios que van a servir para conocer en mayor profundidad el mundo en el que vive Monozuki, así como su pasado. Pues este viaje no va a ser solo físico, sino también cultural y (espero) os ayudará a entender la idiosincrasia de los pueblos que habitan El Tigre, así como las diferencias que marcan a las distintas facciones en conflicto.

Y por último, pero no por ello menos importante, también nos sumergiremos en esa parte del universo de Monozuki que tiene que ver con lo sobrenatural. No solo podréis disfrutar con las nuevas habilidades que va a aprender la chica zorro, sino que conoceremos a otros kaijus y a más espíritus protectores. Volveremos a ver a Zenko, por supuesto. El espíritu zorro se ha convertido casi en el personaje favorito de esta serie. Pero hay unas cuantas sorpresas listas a lo largo del libro para que completemos la guía de criaturas mágicas que pueblan este mundo. 

Y hasta aquí puedo contar, sin desvelar demasiadas cosas. En próximos artículos me gustaría profundizar y hablar de forma más detallada sobre el proceso de escritura de este libro, y cómo hice para dar forma más solida a ese universo que apenas estaba pergeñado al empezar a escribir el primer libro, así que permaneced atentos al blog porque este pretende ser un retorno que perdure.

Un saludo y hasta pronto.