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sábado, 6 de abril de 2013

Mi Relato Más Internacional

A principios de año, un amigo me hizo llegar la noticia de que estaba involucrado en un proyecto muy interesante. Junto a otros especialistas en lenguas extranjeras, habían decidido organizar una revista literaria electrónica. Su propósito: buscar autores de relatos, y proporcionarles la oportunidad de darse a conocer en cuatro idiomas: inglés, japonés, francés y castellano (tarea que implica trasladar el peculiar estilo único de cada autor a la traducción). Un concepto al que decidieron nombrar Ekto Magazine.

Ni que decir tiene que acabé por ceder a la tentación y les envié un relato. Eso sí, reconozco que no me atreví a participar con una de mis obras más "habituales" y opté por algo distinto. Me dio la impresión de que el proyecto al que me estaba invitando mi amigo quería ser una revista "seria", en la cual resultaría difícil que encajasen mis mundos de fantasía o terror. Una opinión que luego he sabido que era infundada, especialmente al leer los relatos seleccionados para su primer número.

¿De dónde surge mi "Sueño de volar"? Pues de un ejercicio literario, ya que lo escribí para un taller de escritura creativa. En aquel momento, las circunstancias quisieron que estuviera dándole vueltas a un concurso cuyo tema tenía justamente ese nombre. Y la inspiración me llevó a pensar en darle un giro de 180 grados, buscando precisamente el lado contrario. El sueño convertido en pesadilla. Una idea que bien pronto tomó forma en mi cabeza, llevándome de manera "natural" hacia esos inicios del siglo XX que tanto me gustan; siendo de esos relatos que se redactan "de una sentada".

Por todo lo anterior, lograr estar entre los seleccionados resultó muy agradable. Ahora, falta esperar que una iniciativa tan interesante no quede en saco roto y consiga ese propósito: dar a conocer a sus autores en otros idiomas. Sólo tenéis que descargaros el primer número y decidir cuánto se han acercado.

jueves, 4 de abril de 2013

Envueltos en Nubes de Vapor

La ola parece que sigue imparable. El Steampunk se ha puesto de moda, y no quiere marcharse de las librerías. Ahí están DLorean o Oz Editorial, que no dejan de anunciar su interés en publicar obras de este género. En lo que a mí me atañe, además de dar saltos de alegría, es hora de contar noticias y hablar de eventos recientes.

En primer lugar, Ácronos. La antología Steampunk ha agotado desde hace semanas sus ejemplares (así aparece en la web de Tyrannosaurus), y quien quiere hacerse con un ejemplar debe recurrir a tiendas en internet (podéis consultarlo en mi lista de obras publicadas). Este sorprendente (pero no por ello menos agradable) éxito, ha tenido una consecuencia inmediata: se ha promulgado una nueva convocatoria, con la intención de publicar otra antología. Aquellos que seáis aficionados al género, podéis consultar las bases en esta página.


("Tide" de Voitv)

Aunque quisiera hacer una crónica más extensa y elaborada, también quiero hablar sobre mi participación en "Dystopic Madrid", las jornadas retrofuturistas que se organizaron en el pueblo de Chapinería. Tal y como ya había anunciado, uno de los organizadores del evento (que forma parte del elenco de Ácronos) me preguntó por la posibilidad de montar un taller de escritura de relatos. Algo que nunca antes había hecho, y ni tan siquiera me hubiese planteado. Pero, tal y como expliqué en mi presentación "guiado por el ego del escritor, sólo pude decir que sí". Por supuesto, a medida que se fueron acercando las fechas me empezaron a entrar los nervios y aumentaron mis dudas sobre cómo iba a salir de semejante trance. Ignoraba cuál iba a ser el número de asistentes (me amenazaban con que podía alcanzar la veintena) y, sobre todo, me preguntaba en qué punto de la creación literaria se encontrarían. ¿Serían aficionados que sólo lo practicaban como hobby? ¿Acaso hablaría para autores "en ciernes", que ya tendrían muchos de los principios aprendidos? En ese mar de dudas me presenté en el local, con sólo unas notas sobre qué puntos debía recordar y mi desparpajo como defensa.

El resultado, teniendo en cuenta todo lo anterior, fue satisfactorio. No tuve que pelearme con ningún "escritor resabiado" al defender mis ideas básicas, hubo oportunidad de soltar alguna broma para hacer reír a los presentes, y hasta se debatieron algunos de esos principios. Una introducción práctica, hasta donde pude averiguar a posteriori, para el taller propiamente dicho. Tras proponer una frase inicial, se fue desarrollando un cuento en conjunto hasta que tuvimos un primer borrador. Y luego fue el momento de decidir cómo estructurarlo para poder dar el relato por acabado. Esta parte fue más distendida, sobre todo porque los participantes dejaron volar su imaginación, y a la vez complicada, por el esfuerzo de explicar el proceso mental de la creatividad durante la reescritura. ¿Qué se está contando? ¿En qué tono? ¿Cómo se llega allí? Si alguien tiene curiosidad por saber qué salió de todo eso, puede leer mi versión (a la espera de que se publiquen las de los demás).

¿Y ahora? Pues seguir cruzando los dedos para que "Umbrales" consiga subirse a esta ola de vapor, mientras me peleo con sus secuelas y el resto de proyectos que aún están en el tintero o buscando editor.

lunes, 1 de abril de 2013

Nocteutores: Virginia Perez de la Puente

Con la llegada de la primavera, toca hablar de una autora cuya última obra acaba de "florecer". En este caso se trata de Virgina Pérez, a quien podemos empezar a envidiar desde ya mismo por la fortuna y el éxito que están teniendo en el mundillo literario (después de felicitarla, porque cumplió años hace unos días).

Aunque se la podría calificar de "recién llegada", pocos podemos ver su catálogo de obras publicadas sin babear: llamar la atención de Ediciones B y de Minotauro se antoja una tarea heroica, aún más en los tiempos que corren. Y Virginia lo ha hecho con un gran éxito de la crítica. De hecho, no sería absurdo decir que puede convertirse en una futura referencia para la fantasía nacional (si el resto de obras que tiene en mente son capaces de capturar a sus lectores con la misma fuerza). Así pues, podéis probar con este Sueño de los muertos, y decidir si queréis volver al mundo de Öiyya, o empezar a seguirla a través de su blog (después de leer la entrevista, claro).

1. Cuando pensaste en publicar por primera vez, ¿Qué te motivó a hacerlo?
Pues más o menos cuando decidí ponerme a escribir, que fue allá por cuando tenía unos diez años. Leí El señor de los Anillos y dije: «Esto es lo que yo quiero hacer». En el “esto” estaba incluido lo de ver mi nombre en un libro, aunque lo que más me apeteciera en realidad fuera escribir una historia que me emocionara tanto como la que acababa de leer.

2. ¿Cómo ha sido, hasta ahora, tu experiencia en el mundo editorial?
No me puedo quejar… Cuando empecé a intentar publicar de verdad, es decir, cuando dejé el sueño abstracto y empecé a enviar manuscritos a editoriales, tardé muy poquito en recibir el primer “sí”, el de Ediciones B. No fue sino hasta mucho después que me enteré de que en teoría esas cosas no pasaban (que una desconocida enviase un manuscrito a una editorial, y menos “de las gordas”, y ésta la publicase). No sé si esas cosas pasarán o no, pero a mí me pasó, desde luego. Y bueno, como en todos los caminos siempre hay baches y cosas que podrían haber salido mejor, pero ahí está la novela y ahí estuvo Minotauro para publicarme la siguiente en cuanto empecé a pensar en sacarla del cajón y ponerla a disposición del público, otra editorial que se decidió también a la primera después de leer la novela. No, creo que no me puedo quejar en absoluto.

3. ¿Dónde buscas la inspiración para tus obras?
No la busco. Me cuento la historia a mí misma, como si la estuviera leyendo en una novela, o dejo que sean los personajes los que me la cuenten. Lo cierto es que enfoco esto de la escritura como algo muy similar a la lectura: aunque sepa lo que quiero y hacia dónde voy, me gusta ir descubriendo la historia paso a paso y sorprendiéndome como si no fuera su autora sino una lectora más.

4. ¿Cuál es tu medio favorito? ¿El relato o la novela?
La novela, sin duda. E incluso más allá, la saga de novelas. El relato siempre me sabe a poco, tanto cuando lo leo como cuando lo escribo (y reconozco que no es la extensión que mejor se me da, la verdad sea dicha). Me gusta ir conociendo a los personajes, me gusta ir enamorándome de ellos (de los buenos y de los malos, de los feos y de los guapos, de los hombres y las mujeres). Me gusta ir descubriendo la historia poco a poco, irme metiendo en ella, ir paseando por el mundo y por las mentes de sus habitantes. Eso en un relato es imposible: por eso juego con extensiones bastante más grandes.

5. ¿Cuánto te han influenciado tus estudios y /o tu profesión a la hora de escribir?
Poco o nada. Yo estudié periodismo, y he ejercido el periodismo durante diez años; cualquiera que haya trabajado en la radio sabe que no tiene nada que ver lo que se hace en una redacción o delante de un micrófono (inmediatez, rapidez, concisión, información pura y dura) con lo que se hace delante de un teclado a la hora de escribir una novela. Y si encima tenemos en cuenta que escribo fantasía… En realidad, en ciertas épocas de mi vida utilicé la literatura como medio de escape de mi vida laboral, de modo que imagina lo diferente que será una cosa de la otra.

6. ¿No crees que actualmente se enfoca demasiado la carrera de escritor hacia la consecución del éxito editorial, sacrificando incluso la calidad literaria?
Yo creo que eso depende de cada uno, y con “cada uno” me refiero a los autores. Por supuesto que todos queremos triunfar, o al menos publicar y, si hay suerte, sacar algo de rendimiento económico. Pero de cada uno depende lo que quiera sacrificar para conseguirlo… La calidad literaria no está reñida con la comerciabilidad, sólo está reñida, a mi juicio, con la desgana o con el menosprecio al mainstream. Se puede escribir una obra muy comercial y no hacer una bazofia: al contrario de lo que muchas veces se dice, yo estoy convencida de que al público mayoritario también le gustan las cosas buenas, y cuando mejores son, más le gustan. Otra cosa es que alguien entienda “bueno” como sinónimo de elevado, pomposo, exaltado, minoritario o elitista.

7. ¿Tienes alguna rutina diaria para escribir, o te dejas llevar?
Me siento delante del ordenador y… ya. Lo que sí tengo son muchas manías: tengo que estar en mi sitio, tengo que estar sola, y tengo que tener la luz apropiada y el estado de ánimo apropiado.

8. Hazte un poco de promoción. Cuatro razones por las que se deberían leer tu última obra...
Diría, por lo que he visto de las reacciones de los lectores, que tiene una trama adictiva, y los saltos entre las diferentes tramas potencian precisamente eso (hay mucha sorpresa y mucho cliffhanger); que todos los personajes, incluso los más secundarios, tienen una personalidad y un desarrollo minucioso, y hay personajes que muchos lectores consideran memorables, como el emperador de Monmor o Tije. También que hay espacio para la acción, para la intriga, para la risa, para el miedo, para el odio, para el llanto y para el romance, sin que la historia se limite a pertenecer a un género u otro. Y que he procurado usar una prosa ágil pero muy cuidada, con mucho énfasis en los diálogos.

9. Algo que puedas contar sobre tu último proyecto literario...
Ahora mismo estoy enfrascada en varios. Para empezar, tendría que explicar que El sueño de los muertos es una novela independiente y conclusiva, pero que al mismo tiempo forma parte de una historia mucho mayor: es decir, es una novela que puede leerse sin necesidad de leer nada anterior ni posterior, pero es también el inicio de una saga, que estoy escribiendo en estos momentos. También estoy metida en una novela de mitología nórdica, en una ucronía ambientada en el período prehelénico y en una parodia de catástrofes.

10. ¿Qué libro rescatarías a toda costa de tu biblioteca?
¿Sólo uno? Ni hablar. Soy capaz de hacerme bombera con tal de llevarme, por lo menos, veinte o treinta. Quizá empezaría por El Señor de los Anillos, la saga de Canción de Hielo y Fuego, la de Harry Potter y la de Mundodisco, y después haría lo imposible por rescatar también La rueda del tiempo, Príncipe de Nada, La espada de fuego, Nacidos de la Bruma… buf, no sé, creo que quizá lo mejor sería ir haciendo un plan de evacuación desde ya.

11. ¿La última novela que has leído y recomendarías?
Me resulta muy difícil recomendar un libro sin conocer a la persona a la que se lo estoy recomendando, porque todos tenemos gustos diferentes y lo que a uno le puede apasionar, a otro probablemente le horrorizaría. Dependiendo de quién sea, yo creo que casi todos los libros que he leído últimamente podría recomendarlos, aunque no a todo el mundo. Por ejemplo, estoy releyendo La rueda del tiempo, de Robert Jordan (y Brandon Sanderson), y la recomendaría a cualquier amante de la fantasía épica y de las sagas largas. Leí hace poco La hora del mar, de Carlos Sisí, y la recomendaría a cualquier lector de terror y de best-seller de catástrofes. Un poquito antes leí La hija del Nilo, de Javier Negrete, y la recomendaría a cualquier amante de la historia y, sobre todo, de la historia de Roma y Egipto. Pero no a todo el mundo le gustarán esos libros, como a mí no me gustan todos los libros que veo en una librería.

12. ¿En qué personaje literario te reeencarnarías?
Uf, no sé, ¿en ninguno? Más que nada porque les pasa cada cosa que… es muy cómodo leer sobre aventuras (del tipo que sean) en casita, tumbada en un sofá y con una mantita en las piernas, pero de ahí a vivirlas… Si tuviera que elegir meterme en algún libro por obligación, creo que elegiría rejuvenecer unas cuantas décadas y estudiar en Hogwarts, pero más que nada porque no tengo ninguna gana de pasar las que pasan la mayoría de los personajes literarios. Hogwarts es mágico, pero hay menos peligro que en otros muchos sitios… a menos que estés en el corredor equivocado en el momento equivocado.

13. ¿Edición tradicional, o edición digital?
Ambas. No son excluyentes, sino complementarias. Lo que sí diría es que quizá habría que empezar a plantear la forma de hacer que los libros electrónicos no tengan un precio excesivo, cosa que tira para atrás a muchos lectores (y creo que con razón). Ni a un euro ni a quince: un precio atractivo y justo. No sé si me explico.

14. Aparte de la escritura “literaria”, ¿hay algún otro medio que practiques, o que te gustaría probar? (poesía, periodismo, teatro, guión de cine/cómic/tv...)
Bueno, soy periodista, así que he practicado bastante en ese sentido. También he tonteado con guiones dramáticos (una forma de teatro radiofónico) y he escrito un par de obras de teatro, pero, aunque la experiencia fue estupenda y el resultado creo que no quedó nada mal, me siento mucho más cómoda en novela.

15. ¿Algún sueño que te falte por cumplir, y puedas confesar?
Muchos… Querría retomar el violín, que dejé cuando era todavía muy jovencita y que aún hoy sigo echando de menos. Querría recuperar la voz que perdí grabando un disco y que me impidió llegar a cantar como profesional. Y querría, por encima de todas las cosas, poder dedicarme a escribir sin miedo a lo que ocurrirá mañana.