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lunes, 18 de julio de 2011

"Umbrales". Tercera Entrega


Como lo prometido es deuda, hoy es lunes y aquí os cuelgo hoy el tercer fragmento de "Umbrales". La próxima entrega, con toda probabilidad, el viernes de la semana que viene.

Esta vez es el turno presentaros a otro de los protagonistas de la saga, y que conozcáis esos lugares oscuros que existen en el universo sobrenatural-victoriano de la novela. Creo que después de leer estas páginas podréis decirme si os gusta (y espero que así sea) el mundo en el que os he invitado a sumergiros. Como siempre, insistir en que todos los comentarios que podáis hacer serán muy agradecidos

Y de nuevo, un breve pedacito para animaros a leer:


Durante siglos el Tíber había surtido de vida a Roma. Su milenario cauce, una vena esmeralda en cuyas orillas palpitó el orgullo de la ciudad dominadora de medio mundo, presentaba ahora un aspecto lamentable. En los meandros crecían montañas de detritus, entre los cuales se adivinaban despojos humanos. La amalgama de residuos y cadáveres engordaba día a día, amenazando con interrumpir el paso del agua. Los márgenes del Tíber languidecían bajo musgos y hierbas silvestres, cuyo manto era el único signo de vida que perduraba en la metrópolis. Tras quince años de abandono, avenidas y fachadas eran víctimas de la obstinada acción de la naturaleza. Allá donde la erosión abría un hueco, arraigaban hiedras o hundían sus tallos los espinos. Asfixiando la orgullosa piedra bajo el plomizo cielo y la perenne neblina apestosa que todo lo invadía.

La barcaza avanzó al abrigo de ese desolador paisaje, el motor de vapor ronroneando con suavidad. Como una hoja empujada por la mansa corriente, fue acercándose al puente Sant´Angelo. Buscando el abrigo del vetusto arco que, como un tronco descortezado, exhibía a la vista las pálidas entrañas. La proa de la embarcación golpeó con un sordo crujido la piedra y se detuvo, mecida de modo imperceptible por ese agua lechosa que se adhería al casco con avidez. Nada más se movió durante un tiempo.

Al fin, una figura se destacó bajo las protectoras sombras del puente...


ATENCION: Ya no es posible descargarse los PDFs. La única opción para leer los capítulos es acceder al Grupo en Facebook, donde están disponibles en el apartado de Notas. (El enlace, en la imagen de la columna a la derecha)

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